Depresión

Hay momentos en la vida en que tratamos, vemos y escuchamos, (intercambiamos momentos o nos relacionamos) con personas que están atravesando un episodio de "trastorno depresivo". Aparentemente desde otra perspectiva (visión) parece más fácil tratarlo de como lo vive una persona en una situación de esa tesitura.

 La persona que lo padece, lo sufre, sin ver una solución, salida ó un mínimo de fe o confianza en sí misma; eso llamado 'trastorno mental' depresivo, del que esta viviendo o sintiendo, sí tiene solución, se puede vencer y salir de ese pozo oscuro que parece no tener un "final feliz". 


Las personas que lo superan, pueden vivirlo como un renacer; es una nueva oportunidad,  un "volver a empezar",  es un amarte desde el alma, renovarte, dejando atrás situaciones, a veces incluso a personas; toda emoción tóxica que se acumula sin darse cuenta. 


"Es un momento de transformación, crecimiento, momento de hacer cambios que llevan tiempo estancados en tu vida".


 
Cuando una emoción que nos perturba no se gestiona correctamente, se convierte en enfermedad, viéndose reflejado en nuestro ser, interno y en lo externo. Te invita a hacer cambios en ti, te "grita" que es momento de cambiar, amarte más de lo que crees amarte.


 "gestionar emociones dolorosas y transformarlo en positivo es un aprendizaje en el ser". 


A veces la persona que lo padece, no entiende porque sucede, o no reconoce lo que su cuerpo le dice, pues es un sentimiento y una sensación tan extraña y dolorosa que posiblemente no haya vivido antes. 


"no temas,  simplemente es una llamada de tu ser, un proceso de cambios en tu vida, disfruta creando."



Los primeros avisos físicos con los que se suele manifestar son: mareos, sensación de bajada de tensión, como si fueras a desvanecer, en momentos puntuales. Sentir que algo no va bien o estás tocando fondo; tómate tiempo si necesitas reflexionar lo que te preocupa, y cómo puedes modificarlo o transformarlo. 

 
La cosa puede ir a más, darte más a menudo, estar más sensible, provocar otros síntomas, que te lleven a entrar en una importante depresión de aislamiento, dejadez, falta de apetito, ataques de pánico, taquicardias, sensación de ahogo, sentimiento de querer dormir todo el día, no querer levantarte ni salir, sin ánimo ni motivación por nada ni nadie, no encontrar sentido a la vida, y sentir que no encajas en este mundo o al menos en el entorno que te rodea.




Tómate tu tiempo, escucha tu cuerpo, ¿qué te pide?, permite cuidar de tu persona y tu alma. 


 


Valora tu situación, apóyate en tu entorno de confianza, ya sea amigos, familia...   personas con las que te sientas cómoda.  Llora cuando lo necesites, ríe, expresa lo que sientes, no te pongas frenos, estás en tu momento de sanación y transformación.


Muévete por lugares que te sientas a gusto, conecta con la naturaleza siempre que puedas, dedícate tiempo al día para conocerte y reconocer los cambios en ti.


Refuérzate con ayuda de profesionales, y complementa con terapias alternativas que estén a tu alcance.

Siempre que lo necesites y puedas, haz meditaciones, te ayudará a conectar con tu ser.


"descansa si lo necesitas, y levántate aún sin ganas."

Habrá momentos que tendrás la sensación de no poder, pero recuérdate que con esfuerzo será pasajero.
Agárrate a todo aquello que la vida te presente, te dará avisos y oportunidades para reflexionar, ya sea a través de conocidos que te ofrezcan ayuda; conversar del tema viene bien para conocer otros casos y cómo lo han superado; a través de ejercicios o terapeutas...


Todo poquito que hagas ayuda más de lo que en ese momento te parezca, no te cierres en una cosa en concreto. 
Bajo mi humilde consejo, por mi experiencia, en momentos así tenemos que probar que es lo que mejor va para cada uno. El médico seguramente te ofrezca antidepresivos y ayuda de un psicólogo, está muy bien, date la oportunidad, pero no te cierres sólo a eso, sal a caminar, conecta con la naturaleza, frecuenta con personas que te hagan sentir bien. NO TE AISLES, salvo en momentos de necesitar meditar, descansar y reflexionar.
Consulta un terapeuta, hazte masajes, Reiki e incluso acupuntura, saca todo el dolor de tu alma para sanar, no tengas miedo a sentir, sólo así sanarás.




Deja de fumar, la cafeína y el alcohol, si es que lo haces, todo ello te lleva a episodios de taquicardias y niveles de bajadas más intensas y profundas, pues en una persona con estos síntomas todo es mucho más intenso y perjudicial que en una persona sana. Cambia el ritmo de tu vida, ofrécete más calma y paz a tu cuerpo y mente.



Estás en un proceso de cambios buenos, muy buenos recuérdalo. Pues después de toda tempestad, llega la calma y sale el arcoíris, tu vida de color. Nadie dice que sea fácil, pero una vez lo domines, lo conseguirás. Y ese es el reto, sin prisas pero sin pausas, paso a paso irás avanzando y será un día más conseguido y más cerca de la nueva vida que te llega, alcánzala!

 

No temas, escúchate, es una bendición de que necesitas un gran cambio en tu vida, empieza a sentir y a vivir. No estás sol@


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